Mabel Palomo tuvo siempre claro que iba a tener una familia. Los acontecimientos de su vida, sin embargo, no se han ajustado exactamente a los planes que había trazado. Vive en Santurtzi con su hijo de seis años y su niña de dos, pero en contra de lo que se imaginaba sigue soltera y los está criando sin el apoyo de una pareja. Al igual que ella, cada vez más mujeres recurren a algún tratamiento de reproducción asistida o emprenden los trámites para la adoptar en solitario. Una ruptura en mal momento, un trabajo demasiado absorbente o la simple mala suerte pueden provocar que una mujer llegue a la edad de tener hijos sin pareja. Pero desde hace tiempo, esa circunstancia ya ha dejado de ser un inconveniente para ser madre.
«A veces las cosas no te salen como las habías planeado y hay que saber adaptarse»,
explica Mabel Palomo. Hace seis años, cuando tenía 32, tomó la firme decisión de tener un hijo. Lo hizo en solitario. Aunque en un primer momento contempló la adopción, las múltiples trabas que reciben las familias monoparentales hicieron que desistiera.
«Empecé a consultar con otras chicas que estaban en la misma situación que yo a través de Internet, me informé bien y decidí dar el paso. A unas personas les cuesta más, a otras menos, pero cuando tomamos esta decisión somos constantes y tenaces. Al final luchamos por lo que queremos», comenta.
Según explica el doctor José Gurrea, «el 85% de nuestras clientas son mujeres sin una pareja masculina. De ellas, aproximadamente la mitad son lesbianas y la otra mitad emprende el proceso en solitario». En Álava, la única opción para someterse a tratamientos de fertilidad al margen de la Sanidad pública es la policlínica San José de Vitoria, donde prefieren no dar datos.
Los tratamientos comienzan con la inseminación artificial, para lo cual cuentan con donantes menores de 25 años, todos ellos alumnos de la UPV. «Los rasgos concretos del padre biológico quedan a elección de la madre, pero el grupo sanguíneo debe coincidir para evitar incompatibilidades», puntualiza el doctor Gurrea. La mitad de las pacientes queda encinta en cuatro o cinco ciclos menstruales, «aunque el éxito depende de la edad a la que comiencen el tratamiento».
Donación de óvulos
Aquellas mujeres que no consiguen quedarse embarazadas de esta forma pueden recurrir a la donación de óvulos, donde se produce un éxito del 50% en el primer ciclo de la terapia. El precio medio de la inseminación artificial en España ronda los 3.000 euros, pero puede variar mucho en función de su efectividad. Aunque el coste pueda parecer alto es solo el principio de las dificultades económicas a las que se enfrenta una madre en el proceso de criar a un niño en solitario.
Los buenos y malos momentos económicos son pasajeros, pero un hijo es para toda la vida. Llegada a un punto, tienes que decidir si quieres tenerlo o no. Tal y como se realiza la conciliación laboral en este país no queda más remedio. No ofrecen ayudas para poder tener una jornada flexible o continua que te permita dedicar tiempo a tu familia, lo que se hace ahora mismo es trabajar menos horas para cobrar menos. Sacar un niño adelante con dos sueldos puede resultar complicado, pero es que a nosotras cuando ‘conciliamos’ nos toca hacerlo con medio.
Si criar a un hijo en solitario plantea dificultades para una familia monoparental, solo cabe imaginarse lo que puede suponer sacar adelante dos criaturas. En este sentido, Mabel Palomo es una madre soltera convencida que no dudó en ir a por el segundo. La suerte quiso que se tratara de una niña.
La experiencia ha sido todavía más gratificante. Antes tenía solo uno y disfrutaba de él, pero ahora que les veo a los dos juntos se me cae la baba. Les ves interactuar, los achuchones que le pega el niño a la pequeña o lo mucho que se alegra ella cada vez que oye hablar a su hermano, es fantástico.
Incluso las dificultades a las que tuvo que hacer frente se «minimizan» ante la alegría que supone para Mabel el haber tenido familia. «Cuando estás embarazada es duro ver a las parejas en la consulta del ginecólogo mientras tú estás sola, pero yo estaba muy feliz e ilusionada, por lo que se me hizo muy llevadero», explica.
Respecto al futuro, Mabel Palomo no se cierra a entablar una nueva relación de pareja. «Siempre y cuando se trate de alguien que esté dispuesto a entrar en mi vida y en la de mis hijos», puntualiza. «En mi caso, lo de soltera es una circunstancia, pero lo de madre por elección es una decisión que tomé hace mucho tiempo. Siempre supe que iba a tener una familia y así ha sido».
Articulo publicado en el correo de Vizcaya